13/11/2018

Fuente: prevencionar.com

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Mucho se ha escrito y se escribe sobre el absentismo, sus causas y motivaciones y qué se puede hacer para reducirlo…pero la tasa que mantenemos es alta, y subiendo.

Por ello, tiene total justificación aportar unas líneas más con el objetivo de aportar concienciación sobre este grave problema multicausal y casi endémico, además de unas ideas para abordar la lucha contra el absentismo.

Considerando el absentismo laboral comoaquellas ausencias o abandonos del puesto de trabajo y de los deberes al mismo en horario laboral, podemos decir que existen varios tipos:

  • Justificado, como pueden ser permisos legales retribuidos o no así como bajas por enfermedad o accidentes.
  • No justificadocomo las faltas o abandonos sin autorización de la empresa.
  • Incluso podríamos hablar de absentismo presencial, entendiendo que el empleado se encuentra en su trabajo pero atendiendo, en mayor o menor medida, tareas que no corresponden a su puesto de trabajo. Este tipo de absentismo resulta imposible de cuantificar.

Veamos algunos datos. Atendiendo a datos del tercer trimestre de 2017, en base a un estudio realizado por Randstad Research, se estiman 247.000 las personas que faltan diariamente a su puesto de trabajo sin baja médica y sobre 577.000 las que lo hacen disponiendo de la misma; en total unas 824.000 personas, lo que supone una tasa del 4,3% sobre la población ocupada. Los datos globales de 2017 revelan que la tasa anual de absentismo ha superado el 5% de las jornadas en las que se debió producir y ello supone un coste estimado superior a los 76.000 millones de eurossegún la Asociación de Mutuas de Accidentes y Enfermedades Profesionales (AMAT), CEPYME y un estudio realizado por Adecco.

Ante estas cifras, que suponen un record negativo histórico, sobran más análisis y comentarios. Tenemos un problema colectivo que, además, crece.